EL MUNDO SEGÚN MONSANTO


Monsanto controla el 90 por ciento de la producción
transgénica mundial

y ahora, comer un transgénico es comerse un pesticida.



La televisión europea estrenó el documental “El Mundo según
Monsanto”, de la periodista francesa Marie-Monique Robin, que revela varios
aspectos de la polémica corporación semillera, duramente cuestionada en todos
los puntos del globo.

http://video.google.es/googleplayer.swf?docid=-1552144261451760754&hl=es&fs=true

Video El Mundo según Monsanto (subtitulos en castellano)


http://video.google.es/googleplayer.swf?docid=-1552144261451760754&hl=es&fs=true

 


La directora francesa ubica buena parte de su película -y un
libro homónimo a publicarse en estos días- en la sede de Monsanto en la ciudad
estadounidense de Saint Louis, en el estado de Missouri, donde entre otras
cosas se fabricó el tristemente célebre “Agente Naranja”, que se utilizó como
herbicida en la guerra de Vietnam.

 

La investigación, que insumió tres años de trabajo, advierte
sobre el arrollador crecimiento de los cultivos transgénicos a nivel mundial,
que en 2007 cubrían 100 millones de hectáreas, de las cuales 90 por ciento
están plantadas con productos de Monsanto.

 

Marie-Monique Robin, periodista y documentalista francesa,
decidió hace un tiempo adentrarse en los entresijos de Monsanto, empresa
estadounidense que controla la producción del 90% de transgénicos. Después de
estos tres años de investigación, ahora revela sus inquietantes conclusiones en
el libro El mundo según Monsanto (Península).

 

Entre otras cosas, la periodista visitó el Museo de los
Horrores de la Dioxina, ubicado en la ciudad vietnamita de Ho Chi Minh –antes
llamada Saigón– donde se aprecian los impactos de ese producto sobre la
población.

El trabajo de realización también llevó a la investigadora,
hija de pequeños agricultores, a destinos como la India, Paraguay, Brasil,
Noruega, Italia y México.

En una de las entrevistas incluidas en el documental, James
Maryanski, ex coordinador de biotecnologías de la Administración de Alimentos y
Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, reconoce que la
autorización para comercializar transgénicos en 1992 tuvo un carácter
“político”, ya que “todavía se estaba en plena discusión” en materia de
impactos ecológicas y sanitarios.

En ese sentido, “El Mundo según Monsanto” revela oscuros y
desconocidos vínculos de la multinacional con el gobierno del demócrata Bill
Clinton (que ejerció ese cargo entre 1993 y 2001) y con el gabinete del ex
primer ministro británico Tony Blair.

Marie-Monique Robin asegura que la “influencia” de Monsanto
en las altas esferas de poder se remonta a épocas de la Segunda Guerra Mundial;
y hace hincapié en que el ex secretario de Defensa de la administración de
George W. Bush, Donald Rumsfeld, trabajó como director de la División
farmacéutica de la empresa, según revela la investigación.

En una nota sobre estas denuncias que publica el medio
brasileño Carta Capital, se consigna que las autoridades de Monsanto se negaron
a realizar algún comentario sobre las revelaciones incluidas en este trabajo. A
la propia directora de la película le fue imposible obtener declaraciones de
voces de la empresa.

Por otra parte, uno de los capítulos del libro se titula
“Paraguay, Brasil, Argentina: la República unida de la soja”. La periodista
francesa ya había incursionado por esta región sudamericana y sus peculiares
estrategias de integración. En 2004 realizó un documental sobre el Plan Cóndor,
titulado “Escuadrones de la Muerte: La Escuela Francesa”, que incluyó
testimonios, captados con cámaras ocultas, de torturadores.

 

La Entrevista

 

¿Qué esconde el que usted llama "mundo de
Monsanto"?

 

Muchas trampas y mentiras. Ocultó datos, los manipuló y
mintió. Antes, Monsanto fabricaba productos químicos muy tóxicos que, tras
contaminar el mundo entero durante décadas, están prohibidos. Y ahora con su
intención de controlarla cadena alimentaría está transformando el mundo.

 

¿Por qué investigarles?

 

Me interesa la agricultura, el medio ambiente y los derechos
humanos. Y de eso se trata. Si una empresa controla el primer eslabón de la
alimentación, controla los pueblos.

 

¿Qué peligrosidad real tienen los transgénicos?

 

Comer un maíz transgénico es comerse un pesticida que no ha
sido evaluado como debería. En todos los estudios con ratas se han observado
problemas: en los machos alteraciones en el hígado y el aparato sexual y en las
hembras, diabetes y trastorno en el peso. De hecho, pueden comportar una
intoxicación crónica.

 

España y Rumania son los únicos países de Europa en que se
cultivan transgénicos.

 

En España hay 80.000 hectáreas de un maíz transgénico, el
BT, prohibido en Francia por posible toxicidad. El BT es una bacteria que tiene
una función insecticida. Monsanto aisló el gen que codifica para esta proteína
insecticida y lo introduce en el maíz. No se sabe hasta donde llega este gen.

 

También hay plantas manipuladas genéticamente para absorber
el herbicida Random. ¿Qué riesgo suponen?

 

El Random está en todas partes. Las zanahorias que comes
tienen residuos de este herbicida muy tóxico: es un perturbador endocrino y
ataca el sistema reproductor.

 

Bien utilizados y regulados, ¿pueden los transgénicos
aportar algún beneficio?

 

Es casi imposible, llevan 30 años intentándolo. Se creía que
aislando un gen se aislaba su función, y no es así. En lugar de hacerlo,
conlleva problemas.

 

Hay algo que no consigo entender: si tanto daño hace
Monsanto, ¿porqué ningún organismo hace nada?

 

Es la cuestión más difícil de responder. En el mundo mandan
las multinacionales. Y ésta tiene una gran capacidad para imponer a su gente en
los organismos claves, como la OMS.

 

Buscando en la Red, se encuentran estas informaciones sobre
la multinacional estadounidense Monsanto:

Monsanto es una empresa que provee de productos para la
agricultura. Es conocida por producir el herbicida más vendido en el mundo
vendido bajo la marca Roundup. También es la productora líder de semillas
genéticamente modificadas (los transgénicos).

Monsanto fue fundada en St. Louis, Missouri, Estados Unidos
en 1901. Su fundador, John Francis Queeny, un químico veterano de la industria
farmacéutica, fundó la compañía con capital propio. Dio a la compañía el nombre
de soltera de su esposa Olga Méndez Monsanto.

Su sede social está ubicada en St Louis, Missouri, Estados
Unidos, está clasificada como industria de la agricultura, en 2006 sus ingresos
ascendieron a un importe de 7.344 millones de US dólares con unos beneficios
netos de 689 millones de US dólares, empleaba 16.500 personas en mayo del 2006.

 

A lo largo de su historia, Monsanto ha ido evolucionando en
sus negocios. En sus inicios, en 1901 distribuían sacarina, para 1938 tenían
negocios químicos como plásticos y resinas, en 1976 incursionaron en el negocio
de los herbicidas y en 1981 se sumaron a la carrera biotecnológica. En el año
2000 contribuyó a descifrar el código genético del arroz, y anunció que la
información obtenida en la investigación sería compartida con la comunidad
científica mundial.

 

Existen debates sobre los transgénicos, algunos basados en
mitos y leyendas urbanas y otros con fundamentos científicos, el tema es muy
amplio y abierto a la discusión de ambas partes, sin embargo, es una realidad
que la humanidad ha consumido alimentos genéticamente modificados desde hace al
menos 10 años. Otro de los grandes temas es el de la patente de semillas
transgénicas y la propiedad intelectual.

 

En sus primeros años, Monsanto distribuyó sacarina. También
proveyó de endulzantes a Coca-Cola, haciéndose uno de sus principales
proveedores.

En la década de 1920, la Monsanto expandió sus negocios para
la química industrial, como por ejemplo ácido sulfúrico. En la década de 1940,
ya era líder en la fabricación de plásticos, incluyendo poliestireno y fibras
sintéticas.

 

En 1938 Monsanto adquirió a Fiberloid Corp y el 50% de
Shawinigan Resins, empresas que fabricaban plásticos y resinas .

 

Desde entonces, se consolidó cómo una de las 10 mayores
compañías químicas norteamericanas. Durante algún tiempo, tuvieron negocios
relacionados con Searle, quien fabricaba aspartame (NutraSweet) pero en el 2000
Monsanto vendió ese negocio. También tuvieron un negocio enfocado a la
somatotropina bovina, mismo que fue vendido en 2008.

 

Monsanto sintetizó la hormona somatotropina bovina. Existen
diversos puntos de vista respecto a este producto, ahora propiedad de Eli
Lilly.

 

La controversia

 

Monsanto ha sido y sigue siendo una de las empresas que ha
creado más controversia a nivel mundial debido al peligro potencial o real de
sus productos sobre la salud humana, animales, plantas y sobre el medio
ambiente en general.

 

En 1935 Monsanto absorbió a la empresa que comercializaba
Policloruro de bifenilo (PCB) desde 1927, Swann Chemical Company (inicialmente
Anniston Ordonance Company). En su época, el PCB fue un producto útil que tenía
gran estabilidad térmica biológica y química, así como una elevada constante
dieléctrica. Por sus características anti-inflamables, la mayoría de los
aceites dieléctricos con PCB’s se usaron fundamentalmente en áreas con alto
riesgo de incendio, tales como plantas industriales, en transporte colectivo de
tracción eléctrica (tranvías) y en la industria petroquímica sin embargo, tras
los avances de la ciencia, se prohibió el uso de PCB en 1970, tras descubrir
que se trataba de un agente contaminante para el medio ambiente, según el
programa de las Naciones Unidas.

 

En la década de los 60’s Down Chemical, Uniroyal, Hercules,
Diamond Shamrock, Thompson chemical, TH y Monsanto fueron contratadas por el
gobierno de Estados Unidos para producir un herbicida llamado agente naranja
utilizado en la guerra de Vietnam con el fin de destruir la vegetación y
cosechas privando a los Vietnamitas de las cosechas para alimentarse y
vegetación donde esconderse. El agente naranja fue un potente químico que causó
entre la población Vietnamita unos 400.000 muertos y unos 500.000 nacimientos
de niños con malformaciones, además de las bajas en el propio ejército
norteamericano.

 

Debido a que el artículo 38 de la Constitución de los
Estados Unidos prohíbe a los veteranos de guerra demandar al gobierno por
lesiones sufridas en la guerra, muchos afectados han intentado demandar a las
compañías químicas, quienes en un inicio fabricaron el agente naranja como un
herbicida de uso agronómico y no bélico. El gobierno de Estados Unidos ha
tratado de evadir su responsabilidad fincándola en las empresas a quienes ellos
utilizaron para producir este químico.

 

Monsanto fue productor de la hormona sintética somatotropina
bovina (o rGHB recombinante). Existen estudios científicos que tratan de probar
que la hormona provoca cambios significantes en la biología de las vacas
(mastitis, esterilidad, y un aumento de la hormona del crecimiento y de otras
hormonas en la leche producida) y también existen estudios que tratan de probar
lo contrario, que la hormona es inocua.

Debido a esta divergencia de opiniones, la leche de vacas
tratadas con rGHB está permitida para su comercialización en Estados Unidos,
México, Brasil, Rusia, Corea, Colombia, Egipto, Costa Rica, Emiratos Árabes
Unidos, Israel, Honduras, Kenya, Jamaica, Perú, Namibia, Eslovaquia, Turquía,
Sud-África y Zimbabwe, pero está prohibida en Canadá y la Unión Europea,
quienes afirman que la hormona puede causar daños. Grupos de protección al
consumidor en Estados Unidos pidieron que se pudiera etiquetar la leche de
vacas tratadas, sin embargo el Gobierno de los Estados Unidos denegó la
petición en un inicio y grupos de activistas atribuyeron esto a políticas de
Monsanto, quien habla sobre esto en un comunicado. La negativa del gobierno a
esta iniciativa no permitía al consumidor distinguir entre una u otra leche.
Después de crecientes peticiones por grupos activistas de protección al
consumidor se permitió el etiquetaje de la leche de vacas no tratadas, con la
condición de añadir en la etiqueta la información obtenida por los científicos
de la Food and Drug Administration (FDA) quienes llegaron a la conclusión de
que "la leche de vacas no tratadas con la rGHB no muestra diferencias
significativas con la leche de vacas tratadas."

 

En el año 2007 Monsanto fue multado por anunciar que su
herbicida Roundup era biodegradable y no tóxico para los animales domésticos y
los niños, y la Unión Europea ha clasificado al herbicida de Monsanto como no
biodegradable, aunque por otro lado, Estados Unidos a través de la directiva
1999/45/EC lo clasifica como "no peligroso". No obstante, Monsanto
tuvo que retirar la palabra Biodegradable de su producto y cambiar su
publicidad, para poder continuar comercializándolo.

Enlaces de interes:

MERCADOS ALIMENTARIOS, ARMA DE DESTRUCCIÓN MASIVA III

Monsanto en Latinoamérica

Monsanto: Cosecha de miedo


Anuncios

Acerca de ekadantamedialuna

No hay problemas, cada semilla sabe perfectamente como llegar a ser un arbol...
Esta entrada fue publicada en HUMANIDAD. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s